¿Cómo piensan los millonarios?

¿Cómo piensan los Millonarios?

¿Cómo piensan los millonarios? O mejor, ¿En qué piensa ud. cuando se imagina ser millonario?

¿Piensa en comprarse una casa grande y un automóvil elegante?

¿Se imagina que la riqueza es algo que solo se logra con  una increíble buena suerte?

¿Piensa en nadar en una bóveda llena de monedas, como Rico McPato?

 

Si alguna de estas ideas se le pasan por la mente, entonces en realidad, no está pensando como un millonario.

A pesar de lo que muchos de los que no son millonarios podrían pensar, la riqueza no se trata tanto de un golpe de suerte o de conocer a las personas adecuadas.

En realidad, se trata más de una mentalidad que cualquiera puede desarrollar.

Aquí hay 4 formas en que puede comenzar a pensar como piensan los millonarios, mientras trabaja para convertirse en uno:

 

1. Las apariencias no siempre son lo que parecen

Recuerde que ser rico no significa verse rico. Uno de los hallazgos más sorprendentes de Thomas Stanley y William Danko, autores del libro Millionaire Next Door (el millonario de al lado), es que nuestra imagen mental de lo que es un millonario (que puede ser como el viejo con monóculo y sombrero del juego de Monopolio), es completamente equivocada.

De hecho, es mucho más probable que los millonarios sean frugales, sigan un presupuesto y vivan dentro de sus posibilidades, en vez de llenar una piscina con billetes de $100 dólares.

La mayoría de millonarios conducen autos usados ​​prácticos, viven en casas modestas y evitan gastar dinero en símbolos de estatus.

Lo que muchos no-millonarios se equivocan, es que se debe gastar dinero ostentosamente para demostrar su riqueza, ya sea económica o emocional.

 

Recuerdo a una pareja de jubilados que estaba tratando de asesorar como clientes.

Vivían en una casa modesta, conducían vehículos marca Lincoln y eran muy humildes en sus costumbres.

La esposa era maestra de escuela jubilada, mientras que el esposo pasaba la mayor parte de sus días en una fábrica de neumáticos.

El rasgo asombroso que compartieron fue que a ambos les gusta ahorrar y lo hacían muy bien.

Antes de conocerme, no tenían idea de cuál era su fortuna neta.

Después de hacer un plan financiero para ellos, se sorprendieron al saber que en realidad eran millonarios.

 

Si tiene problemas para separar la idea de riqueza con la de las trampas que trae el perseguir la riqueza, tómese el tiempo para pensar por qué los símbolos de estatus, son importantes para usted.

¿A quién intenta impresionar con su nuevo auto o con su reloj caro? ¿No preferiría tener el dinero en el banco en lugar de comprar un Jaguar y tener una cuenta bancaria vacía?

 

2. Crea en sí mismo

Algo que realmente puede separar a los millonarios de los asalariados, es en cómo perciben cada uno, su lugar en el mundo.

Es mucho más probable que los millonarios tengan lo que los psicólogos llaman un locus de control interno.

Básicamente, la teoría del locus de control, analiza cómo las personas perciben su capacidad para dirigir sus propias vidas, y evalúa si un individuo tiene un locus de control interno o externo.

 

Aquellos con un locus de control interno se ven a sí mismos como responsables de sus propias vidas.

Si una persona con un locus interno fuera a invertir dinero en un negocio que fracasó, vería todas las formas en que podría haber hecho las cosas de manera diferente y prometería aprender algo de su experiencia.

 

Alguien con un locus de control externo, por otro lado, siente que no tiene poder sobre lo que le sucede.

Si perdieran la misma inversión, sentirían que la suerte está en su contra y que no hay forma de evitarlo.

Esto significa que un inversor de locus externo simplemente dejaría de intentarlo después de la primera falla, mientras que un inversor de locus interno volvería a intentarlo con nuevos conocimientos.

 

Puede ser extremadamente difícil cambiar su locus de control de externo a interno.

Es más fácil culpar a la suerte, al destino o a alguien, porque eso significa que no hay que seguir intentándolo cuando las cosas no salen como quiere.

Pero si en realidad quiere convertirse en millonario, debe reconocer que el único que tiene el poder para hacer que eso suceda, es usted.

 

3. Aprenda a aceptar el riesgo

Hace muchos años, una mujer que conozco llamada Helen, obtuvo un préstamo para comenzar su propio negocio.

Su madre estaba enojada con ella por correr tal riesgo, cuando podía cobrar un cheque mensual por el resto de su vida, trabajando detrás del mostrador de cosméticos en Macy’s.

Hoy, Helen es multimillonaria.

Helen y su madre encarnan la diferencia entre el pensamiento rico y el pensamiento de escasez.

Sí, trabajar en los grandes almacenes era la opción segura, pero Helen no solo quería más riqueza de la que ganaría como empleada de Macy’s, sino que también quería hacer más con su vida.

Al comenzar su propio negocio, asumió un riesgo, uno que no solo valió la pena, sino que la ayudó a crear significado y riqueza.

 

Es difícil dejar de lado el miedo a lo que podría salir mal.

Keith Cameron Smith, autor de The Spiritual Millionaire (el millonario espiritual), sugiere que se haga tres preguntas para superar el miedo al riesgo:

  • ¿Qué es lo mejor que podría pasar?
  • ¿Qué es lo peor que puede pasar?
  • ¿Y qué es lo más probable que suceda?

Si hace esas preguntas cuando surge una oportunidad, las respuestas pueden darle una idea.

Si lo más probable que suceda, sucede, y esto lo acerca a sus metas, muy bien. Pero, si sucede lo peor que podría suceder y está dispuesto a vivir con eso, entonces hágalo. Pero, ¡actúe!

 

Este fue un miedo similar al que tuve que enfrentar cuando comencé mi propio negocio de planificación financiera.

No tenía ninguna razón para salir a trabajar por mi cuenta. Mis clientes estaban felices.

Y, aunque, sabía que estaría renunciando a una cantidad significativa de ingresos fijos, era un riesgo que sabía que era necesario si quería lograr el estilo de vida que sabía que era posible.

Vivir con un pensamiento de escasez significa pensar que cualquier riesgo es demasiado alto y así, nunca logrará acumular un nivel riqueza adecuado para usted.

 

4. Comprométase con la riqueza

Es muy fácil desear algo: riqueza, un cuerpo mejor, un trabajo mejor. Puede ver este tipo de deseos a medias, todos los días.

¿Cuántas personas que conoce, se la pasan comprando la lotería o el último libro de dietas de moda, pero nunca alcanzan sus «metas«?

 

La cuestión es que si está pensando con nostalgia en lo grandiosa que sería la vida si fuera rico (o tuviera un gran cuerpo, etc.), es porque no está haciendo nada para lograrlo.

Los millonarios saben que no se puede simplemente pensar en lo que quiere, hay que comprometerse con ello.

Los ricos están comprometidos a ser ricos y mantenerse ricos; no solo lo desean.

Específicamente, comprometerse con un objetivo por escrito hará que sea mucho más probable que logre lo que desea.

El acto de escribir sus metas no solo le ayuda a aclarar sus deseos, sino que también le ayuda a tomarse el tiempo para descubrir cómo lograrlo.

Para aumentar las posibilidades de lograr su objetivo, el sitio web: PsyBlog.com sugiere que:

Primero imagine una visión positiva del problema resuelto y luego piense en los aspectos negativos de la realidad … Los investigadores descubrieron que esta técnica era la más efectiva para alentar a las personas a hacer planes de acción y asumir responsabilidades

 

Hacer un compromiso formal con la riqueza es el primer paso para que sus metas se hagan realidad, algo que todo millonario sabe.

Vivir sin ese compromiso es una buena manera de preguntarse qué pasó con ese sueño suyo.

Por Jeff Rose

 

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